El Gran Valle del Côa representa un significativo corredor fluvial, de unos 140 km de longitud. Desde su nacimiento, en la Sierra de las Mesas (Sabugal), hasta su desembocadura en el Duero (Vila Nova de Foz Côa), este río atraviesa una zona de meseta de la Beira Interior, que corresponde al final de la Meseta Ibérica. En otro tiempo sirvió de frontera natural, pero aún hoy acompaña de cerca este territorio fronterizo, pleno de riqueza histórica, natural y paisajística. Están aquí bien representados los vestigios prehistóricos de la presencia humana y salvaje, los castillos medievales y las aldeas históricas amuralladas.
Su paisaje natural se ha recuperado en las últimas décadas, formando en la actualidad grandes extensiones de robledales, en los que se insertan prados naturales y fresnedas. En consecuencia, la vida salvaje comienza a regresar, destacando los grandes herbívoros como el ciervo y el corzo. También el mítico Lobo ibérico ha ido anunciando su presencia de forma más regular. Pero es el grupo de las aves, sobre todo de las rapaces, el que mejor está representado en este extenso paisaje aplanado.
Sus elementos naturales y arqueológicos, de valor incalculable, otorgan al territorio del Gran Valle del Côa numerosas clasificaciones:
Reserva Natural de la Sierra de la Malcata
Lugar de Importancia Comunitaria Malcata
Zona de Especial Protección para las Aves de la Sierra de la Malcata
Área Protegida Privada de Faia Brava
Zona de Especial Protección para las Aves del Valle del Côa
Parque Arqueológico del Valle del Côa
Reserva de la Biosfera de la Meseta Ibérica